“La ciberseguridad no es negociable, es una necesidad de las operaciones en Logística”
La digitalización y la interconexión de los sistemas son elementos fundamentales para el desarrollo y la eficiencia en el sector de la logística y el transporte. Estos elementos transcendentales en la actualidad tienen riesgos asociados a la ciberseguridad, los cuales cada día son más importantes debido a la creciente delincuencia y a los numerosos ataques cibernéticos que afectan a todo tipo de infraestructuras del sector. La protección de datos, la integridad de los sistemas y la seguridad de las operaciones diarias son los desafíos para las empresas Logísticas.
El sector de la logística y el transporte es esencial en todos los países para el desarrollo de su economía. El sector depende de muchos sistemas interconectados, como el seguimiento de envíos en tiempo real, la gestión de inventarios, los sistemas de navegación en vehículos y los procesos de facturación electrónica, que están sujetos a una sobreexposición en ciber amenazas. Los ciberataques pueden paralizar las operaciones, robar información confidencial, comprometer la seguridad de los vehículos y de los conductores, e incluso alterar las rutas y los horarios de entrega, lo que genera pérdidas económicas significativas y afecta la confianza de los clientes, de aquí la importancia de la ciberseguridad en el sector.
Uno de los principales ataques dentro el sector es el “ransomware”, que es una amenaza común, para la mayoría de los sectores económicos. Los ciberdelincuentes se infiltran en las redes de las empresas para encriptar sus datos y exigir un rescate a cambio de la clave de desencriptado. Esta situación llega a paralizar a las empresas durante días o semanas, afectando la cadena de suministro y retrasando la entrega de productos y servicios esenciales.
Los retos específicos de la ciberseguridad en logística y transporte, se producen por la digitalización de las empresas, que ha traído consigo una mayor complejidad de los sistemas que gestionan la logística y el transporte, por ejemplo los sistemas de gestión de flotas, las plataformas de gestión de inventarios y las aplicaciones móviles utilizadas por los conductores están interconectados y generan una gran cantidad de datos que deben ser protegidos, con esta interconexión de los sistemas también aumenta el riesgo de que cualquier vulnerabilidad en un sistema afecte a todos los demás, creando un punto de entrada para los ciberdelincuentes.
Además, la implementación de la tecnología emergente, como Internet de las Cosas (IoT) en vehículos y almacenes ha incrementado la superficie de ataque. Dispositivos como sensores de temperatura, cámaras de vigilancia y rastreadores GPS suelen ser los objetivos principales para los ciberdelincuentes, si no están debidamente protegidos.
Un ciberdelincuente podría comprometer estos dispositivos para obtener información sensible o incluso interferir con el funcionamiento de los vehículos.
No solo las operaciones logísticas, sino también, la cadena de suministro se enfrenta a un reto adicional; los proveedores de servicios externos. Las empresas de transporte a menudo dependen de múltiples socios para la distribución y el almacenamiento de productos. Si estos terceros no implementan las medidas de seguridad necesarias y adecuadas, pueden convertirse en un eslabón débil dentro de la cadena de ciberseguridad, exponiendo a las empresas de transporte a mayores riesgos de ciberataques.
Para reducir los riesgos, las empresas del sector deben adoptar una serie de medidas de protección de forma proactiva e implementar las mejores prácticas en materia de ciberseguridad. Para ello, es fundamental tener políticas de seguridad robustas, que incluyan el uso de contraseñas seguras, la encriptación de datos y la autenticación multifactorial. Además, realizar auditorías periódicas de seguridad y pruebas de penetración para ayudar a identificar vulnerabilidades antes de que sean encontradas por los ciberdelincuentes.
La formación continua del personal en buenas prácticas de ciberseguridad es otro factor clave. Los empleados deben estar al tanto de los riesgos asociados con el phishing, los programas malignos y otras amenazas cibernéticas, y deben ser conscientes de su papel en la protección de los sistemas y datos de la empresa.
Sin duda, la adopción de soluciones tecnológicas como software de protección avanzado, sistemas de detección de intrusos y servicios de respaldo en la nube puede ayudar a reducir la probabilidad de un ciberataque y por tanto minimizar sus consecuencias.
“La ciberseguridad en el sector de logística y transporte es una prioridad creciente en un mundo cada vez más digitalizado”
Autor: Jose Luis Galiana, logístico y presidente de RALOG – Red Ayuda Logística

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